La Verdadera Libertad.

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La libertad ese ideal por el que tantas personas han luchado adquiere un nuevo significado en nuestros días.

Aparentemente todos gozamos de libertad, podemos decidir si ir o no a tal fiesta, si hacemos o no una tarea, si nos quedamos a descansar en nuestra casa o vamos al gimnasio, etc. Pero, ¿verdaderamente somos libres? la realidad es que no, no somos libres. 


Desde pequeños se nos disciplina para ir controlando nuestros impulsos y amoldarnos a lo que la sociedad espera de nosotros, y así es como pasan los años volteamos a nuestro alrededor con nuestra aparente libertad y nos preguntamos, ¿pero y todo esto? ¿porque si he hecho todo lo aparentemente correcto no soy feliz o lo soy pero medianamente?

El problema radica en que desafortunadamente el hacer lo correcto siempre no es necesariamente lo mejor para nosotros, perdemos la capacidad de la improvisación, de la espontaneidad, de cambiar paradigmas, de usar nuestra intuición, que es justamente la combinación de todas esas cosas la que nos acerca la felicidad que buscamos. Acaso nunca has tenido la sensación de que haberte perdido un día de clases por haber ido a “x” festival hubiera sido la mejor decisión, de que un día amaneces con muchas ganas de irte a “x” lugar y planeas hacer un road trip pero toda la demás gente a tu alrededor se alarma porque tomaste una decisión tan apresurada y te ponen puras trabas, de que en lugar de ir a cenar al típico restaurante de los viernes quieres probar algo nuevo e irte a un rincocito escondido de la ciudad pero nadie quiere porque el otro ya esta probado y está bueno, o cuando ves a una chica guapísima que te gusta pasando por la calle pero no le hablas porque se vería raro.

Todos los anteriores son ejemplos en los cuales nos damos cuenta como los valores y esquemas marcadas por la sociedad nos limitan y no nos permiten vivir la vida que merecemos (“Es tu obligación ir a la escuela”, “los viajes se deben de planear con anticipación”, “ese lugar nos gusta para que cambiar”, “las personas no hablan con desconocidos por la calle”, etc.)

Es innegable que todos tenemos un animal escondido en lo más profundo de nuestro esencia esperando ser liberado, y por más esfuerzos que hagamos en reprimirlo por medio de condicionamientos sociales siempre estará ahí dando tumbos esperando ser liberado. 15 millones de años de salvajismo no se pueden reprimir con solo 15 000 años de civilización.

Así que en lugar de vivir con angustias y reprimidos constantemente, yo les propongo la verdadera libertad, que se liberen de esa cerca invisible que han creado en su vida y que poco a poco con actitudes aparentemente anormales pero en ningún caso descabelladas sino simplemente audaces logren quitar los ladrillos de su cerca y que en un futuro no muy lejano puedan gozar de una gran satisfacción al apreciar que su cerca es muy pequeña o completamente nula.

¿Te sientes libre?, ¿Que tan grande es tu cerca?, tu opinión es importante, dime lo que piensas aquí abajito en los comentarios 🙂

Quiero estar al día de todas las novedades del blog.






 

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