No hay nada absoluto, la ciencia también se equivoca

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A lo largo de la historia en reiteradas ocasiones se ha podido comprobar que lo absoluto no existe y que la ciencia también se equivoca, con lo cual mejor tomar precauciones.

Eran los años 50´s, y mirabas a tu alrededor y la realidad que te envolvía era de una época de excesivo consumo de alcohol y cigarro. Lo sorprendente no era en sí eso (ya que el desenfreno forma parte de la naturaleza humana), sino el hecho de que la ciencia respaldaba que fumar no era nocivo para la salud y la publicidad abiertamente mostraba imágenes polémicas sobre esto (incluso con bebés de por medio). Uno viviendo en el siglo XXI al escuchar esto reacciona riéndose de incredulidad o asombrado al no creer esta historia, pero era completamente cierto.

Es cuando uno se pregunta, ¿cómo puede ser posible que la ciencia haya aseverado semejantes estupideces hace sesenta y tantos años?, y la respuesta no es tan complicada: era la verdad tomada como irrefutable en ese tiempo. Así como estuvieron a punto de linchar a Galileo por afirmar que la tierra era redonda en el siglo XV, la capacidad humana para despreciar creencias que se salen de su entorno validado es increíble.

Ejemplos hay muchos como el anterior pero quiero hacerte una idea más cercana de lo que refiero con algo aplicable a la actualidad que pude leer en un libro “The good news about whats bad for you…”:

La mayoría de la gente sataniza el consumo de alcohol y creen que su ingesta aunque moderada puede llevar a enfermedades graves del hígado, estómago y múltiples complicaciones. Aunque es cierto que efectivamente consumir grandes ingestas de alcohol de forma sostenida puede llevar a muchas enfermedades, su consumo moderado no, de hecho se realizó una investigación en la cual se analizaron a varios sujetos que consumieron de 1-2 a dos copas de whisky diarias y a los que no consumieron. Contrario a la lógica de muchos, los participantes que tomaron whisky diariamente disminuyeron sus índices de depresión, de estrés y ¡aumentaron su promedio de vida 5 años en comparación con el otro grupo!!

¿Puedes en verdad imaginarte eso?, imagínatelo porque ocurre con asiduidad. No es que haya un complot del sistema para mentirte en todo, ni mucho menos, este blog no es de tendencias conspiratorias, simplemente que la ciencia se basa en hechos que puede comprobar en ese momento histórico y respalda a su entorno inmediato. Con lo cual podemos afirmar categóricamente que:

“No hay nada absoluto, la ciencia también se equivoca”.

Así cada vez que te traten de vender un nuevo avance tecnológico, descubrimiento, etc. Tómatelo con calma y acéptalo a medias, y si tienes la oportunidad indaga lo más que puedas en el tema, no vaya a ser que te hayan metido gol y tú ni en cuenta.

 

 

 

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