¿Por qué nunca cumplimos nuestros propósitos?

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Todos tenemos una lista de propósitos, tanto a corto como largo plazo, aunque la mayoría fallamos al realizarla por no tener en cuenta varios errores claves que se nos escapan.

Todos sabemos que la cruda verdad de los propósitos que nos planteamos regularmente es que simplemente se vuelven una “wish list” o lista de deseos, en la cual enumeramos cosas que nos gustaría que pasaran, como si tuviéramos una lampara de Aladino a nuestro lado y nos pudiese conceder esos deseos, pero en realidad ese enfoque es muy equivocado, y es justamente eso lo que provoca que terminemos año con año fracasando en todos o en su mayoría. Por ello, a continuación te presento una lista del por qué no cumplimos nuestros propósitos y no solo eso, sino también que hacer para si lograrlos.

No son realistas.

Este el principal problema que afrontamos al realizar nuestros propósitos, no son realistas. Más que nada con ello me refiero a que buscamos aspirar demasiado alto en comparación de como nos encontramos actualmente, la ambición generalmente viene acompañado de ego por nuestra parte con lo cual tenemos que verlo mejor con una combinación entre superación y realismo, ser mejores que ayer, tan sencillo como eso.

No son medibles.

Con esto me refiero a que dejamos muy al aire nuestros propósitos, lo que provoca que se pueda valorar de forma subjetiva si cumplimos con ellos o no, por eso es mejor siempre dejar muy en claro que vamos a realizar y establecer la métrica. Ejemplo: un propósito no medible sería “quiero hacer más ejercicio en este mes”, mientras que uno medible sería “haré ejercicio de 2 a tres veces por semana”.

No son específicos.

Este va ligado al error anterior y se refiere sencillamente a delimitar claramente aquello que queremos realizar sin tener miedo a volvernos muy específicos, ya que al contrario el dar con lujo de detalles aquello que buscamos nos proporcionará tener la mente muy clara y centrada en el objetivo, incluso si podemos incluir números en el proceso aún mejor. Ejemplo: jugaré tenis/ fútbol/ correré de 2 a tres veces por semana durante 1 hora cada sesión para con ello lograr bajar en un mes 3 kilos.

Suponen mucho esfuerzo.

No hay mucho que explicar en esta, simplemente no hay que abrumarnos con lo que queremos lograr por ello debemos de tener en consideración siempre el ser realistas y hacerlos en base a nuestro desempeño en el pasado para evitar sentirnos un fracaso, cuando en realidad ese propósito era muy alto para nosotros. Bien  dice el refrán chino “un camino de 1000 kilómetros comienza con el primer paso”.

Ejemplo: un propósito que supone mucho esfuerzo sería “dejar de comer comida chatarra para siempre”, un propósito difícil pero apasionante sería “dejar de comer comida chatarra 2 veces por semana y cada nuevo mes irle aumentando un día”.

No echamos la “gasolina” suficiente.

Me atrevería que este es el error más importante, sino uno de los más importantes. Está claro que en este caso estoy metaforizando la “gasolina” como nuestra motivación y esto se refiere a constantemente estar motivándonos a nosotros mismos para continuar en esta vía ganadora y no desistir. Y no solo eso, también implica el hecho de premiarnos cada vez que realizamos una micro meta, lo que permitirá que nos sintamos bien con nosotros mismos y continuemos hasta conseguirlo.

Ejemplo: “comer una tasa de helado después de machacarme el primer mes haciendo tenis regularmente de 2 a 3 veces por semana con sesiones de 1 hora y con el objetivo cumplido de bajar los 3 kilos pronosticados”.

¿Lo deseamos verdaderamente?

Este ya no es un error, pero es una pregunta fundamental que todos debemos de hacerla antes de dar luz verde a ese propósito. ¿Lo deseas verdaderamente o simplemente es un capricho o un deseo que se evaporará con el paso de los meses?, pregúntatelo una y otra vez en tu cabeza hasta que tengas una respuesta concreta y segura de esta.

Los seres humanos somos seres muy complejos y aunque parezca que deseamos algo en muchas ocasiones no es así y queremos justamente lo opuesto, por lo que resulta vital la reflexión para ir más allá de nuestra parte consciente y lógica.

Espero que te haya gustado mucho mi publicación, ya sabes que si te gusto puedes comentarme cualquier cosa, compartir o suscribirte 🙂

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