Ámsterdam: drogas, canales, quesos y mucho más.

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Una ciudad tan icónica como irreverente, nos hace disfrutar y hasta “volar”.

Como muchos de nosotros hemos podido apreciar Ámsterdam es una ciudad bastante conocida alrededor de todo el planeta, lo que genera mucha curiosidad y expectación con la relación a todo lo que ofrece. Pues bien en este post hablaré de unas cuantas cosas que tiene para ofrecer este fantástico destino.

“Algunos turistas creen que Ámsterdam es la cuidad del pecado, pero en realidad es la ciudad de la libertad. Y en la libertad casi todos encuentran el pecado”. -John Green, Bajo la misma estrella.

Empezaré por los coffee shops, pero no te confundas, no son los tradicionales lugares para ir tomar café, no, son lugares especialmente diseñados para ir a fumar marihuana (son inconfundibles tienen un sello blanco y verde en la puerta), ya que en Ámsterdam aunque no es legal su consumo si esta despenalizada. Eso significa que si te cachan con menos de 5 gramos en la calle lo tendrás que entregar, pero si son más de 5, te pueden sancionar o meter a la cárcel. Personalmente, aunque la he probado, no tengo inclinación por ese tipo de “actividades recreativas”, ya que está científicamente comprobado que su uso constante y prolongado disminuye las neuronas cerebrales y la capacidad de reacción del cuerpo,  pero es importante mencionarlo ya que la ciudad esta repleta de ellos y a muchos les llama la atención por el hecho de que las lenguas dicen que es “la mejor hierba” del planeta. Y dicho por mi amigo holandés Pieter, puedo afirmar que los rumores son ciertos, para él, ninguna hierba es tan potente como la holandesa.

También están los canales de Ámsterdam, los cuales se pueden atravesar por medio de barcos pequeños, y los cuales te dan unas vistas espectaculares por toda la ciudad. Te sumergen en el estilo campirano que trasmite toda la ciudad, y al ir a una velocidad muy lenta puedes disfrutar intensamente la experiencia. En mi caso tengo que mencionar una experiencia que me marcó bastante, cuando estuve en la travesía de los canales, como iba en un grupo turístico, nos dividieron por mesas y quede a lado de unas chicas guapísimas, que eran mexicanas (de Monterrey), pero nunca las había visto en mi vida, ni las conocía, por lo que tuve un dilema existencial, seguir como había estado hasta entonces con mi cúmulo de inseguridades y miedos y condicionamientos sociales que me indicaban que no debía molestarlas y hablar con ellas, o romper paradigmas, realizar un acto de valentía y luchar contra mis miedos y hablar con dos chicas desconocidas que en el peor de los casos me iban a dar un rechazo.

Como podrás imaginar después de conocer las temáticas de este blog y leer algunos posts, elegí la segunda opción. Me presente, empezamos a platicar “jiji, jaja” tomamos algunas copas de buen vino, combinadas con el delicioso queso holandés, mientras apreciábamos las vistas de la ciudad, que aún y a pesar de que estaba lloviendo, seguían siendo impresionantes. Y bueno terminando ya con la historia no paso nada, simplemente conseguí sus números, y hasta hoy en día seguimos teniendo una gran amistad, pero esa experiencia me marcó, y me abrió los ojos, fue como entrar en la Matrix, me di cuenta de todo el potencial que tenía, y lo que había desaprovechado, simplemente por no saber ver las oportunidades.

Así mismo Holanda es un gran productor de diamantes por lo que tienen varios talleres de confección en la cuidad que ofrecen tours que permiten apreciar desde el momento del tallado y numero de lados que se desean crear, hasta la terminación del mismo que es el que podemos apreciar en cualquier joyería típica. Es una actividad recomendada si vas en familia, o bien acompañado. Pero si ese no es tu caso y vas con amigos te recomendaría que te des una vuelta por el barrio rojo (cabe aclarar que como yo fui en familia no estuve por esos rumbos, pero entiendo que muchos no dejarían pasar la oportunidad de visitarlo, más que nada los grupos de hombres).

Mención aparte requieren los pueblos venideros Volendam y Marken que no están concretamente en Ámsterdam pero ya que uno se encuentra en Holanda resultan imperdibles. Parece casitas de cuentos de Disney. Hay molinos, puertos, bares, tiendas de recuerdos con muchos zuecos, y quesos, muchísimos quesos, para deleitarse y llevarse a casa.

En fin, Ámsterdam es una ciudad increíble llena de aventuras, y experiencias memorables, que indistintamente del tiempo en que permanezcas de visita deja a uno con la sensación de que faltaron más cosas que ver. 

Muy recomendable la ciudad, por donde la veas Ámsterdam deja una grata sensación y sin duda te deja con la satisfacción de que pertenece a una de las ciudades más importantes y divertidas de toda Europa.

¿Irías a Ámsterdam? ¿verdaderamente será una de las mejores ciudades de Europa? ¿sientes que son drogas y poco más lo que puede ofrecer?, coméntame eso y más aquí abajito en los comentarios 🙂

Quiero estar al día de todas las novedades del blog.






 

 

 

 

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